Una tarde me senté frente a mi pc a revolotear por el ciber espacio y me topé en una página de videos con una melodía atrayente. Le dí al play y mientras tocaba me preparé para oír una porquería. Cuando al fin terminó de tocar, quedé bastante sorprendida con lo que escuchaba, una melodía pegajosa aunque al pricipio confundí con una mala canción infantil, y entonces decidí tomarle algo de importancia.
Así conocí a la banda argentina Azafata, formada en el año 2003. Mezcla el pop con el rock de los 80, pero con mucho guitarreo y sin electrónica. En su primer trabajo ("Rock bit"), contaron con la participación de Alex Sergi de Miranda! y la producción del disco estuvo a cargo del ex soda stereo, Zeta Bosio.
Actualmente están presentando su nuevo disco "Sexy", aunque lamentablemente sólo podemos escuchar a través del disco comprado en alguna tienda ya que acá no parecen ser muy codiciados. Pero esperamos los pocos fanáticos que alguna mentesilla brillante se le ocurra traerlos y ahí estaré en primera fila para verlos aunque sea por una hora.
No sé si todos saben que estoy escribiendo un libro, que he compuesto algunas canciones, que me gustaría tatuarme la piel, que cuando era niña mi sueño era ser cantante y ahora deseo sanar las almas de los desesperados. No sé si todos conocen mi defecto físico de nacimiento, el cual me ha trajo más de algún percanse en la adolescencia, pero ahora ya es parte de mí. No sé si todos saben que me gustaría vivir cerca de la cordillera o en la Isla de Pascua, que tengo más de doscientas canciones en mi mp3 y más de alguna me hace llorar, que hace tres meses que dejé de consumir carnes rojas por problemas digestivos, que cada vez que escucho la canción "Look what you've done", de Jet, me transporto hacia mi niñez y sonrío a más no poder. No sé si alguien me ha escuchado cantar con toda la fuerza de mi voz, o ha visto mis ojos como sólo lo hago yo frente al espejo. No sé si alguien a quien alguna vez amé en secreto, también me amó y jamás lo supimos. No sé si ahora podré continuar con mi vida sabiendo que he dañado a muchas personas que quiero, y algunas a las que jamás podré volver a pedir perdón, porque ya no las veré. No sé si todo lo que estoy escribiendo ahora, alguien lo leerá, y mucho menos si le dará la importancia que se merece. No sé si mañana despertaré, no sé si lloraré, o si me reiré. Todo lo que yo sé es que tengo tanto que decir y tan pocos que quieran escuchar, que las ganas las gasto con pensamientos de falta de fé y exceso de fé. Y mañana volveré a pensar lo mismo de hoy y sacaré nuevas conclusiones y me diré a mi mísma: "Tienes que volver a empezar", y continuar así por el resto de mi vida, temiendo a los vampiros, al demonio, a los ruídos fuertes, a las miradas de odio, y a las sonrísas cínicas. Valorando las manos tendidas y abiertas, las palabras sabias, los recuerdos felices, las caras de sorpresa, y las sorpresas que me brinda la vida. Amando las puestas de sol, los días de lluvia, los libros que inspiran a ser mejor, mis películas favoritas, las sonrísas de los niños cuando te ven entrando por la puerta del aula, los ojos de un extraño que te desea por instante, las caricias de mis familiares, las canciones que contengan notas melancólicas y tengan en su letra la palabra "sentir", los viajes por todo el sur que alguna vez haré junto a mis hermanas, la moto que aún no me compro sólo para desafiar a mi papá a que sí me puedo cuidar sola, la vitalidad de mi juventud, los momentos de carcajadas junto a los que quiero, a vivir y poder respirar sin dificultad, y los momentos de inspiración, como éste, en donde abro mi corazón, tiro la llave y cambio la chapa, para no volver a cometer los mismos errores. Así que, al final de cuentas sólo sé que por más que me esfuerce, nunca seré perfecta y así es como me gusto, así es como a algunos les gusto y atros no, y así es como quiero gustarle a todos los que me queda por conocer y amar.
Si hubiese nacido en otro país, con otro idioma, otro pelo, otros ojos, otra familia, otros amigos, y otros gustos, entonces nos sería yo. Tal vez mi rostro sería casi igual, con mi voz, con mis manos y mis pensamientos, pero no sería yo, sería como otra persona con mi cuerpo. Y sin embargo saber que otra persona lleva algo de mi me haría vivir por muchos años más aunque yo físicamente no esté. Hoy al renovar mi cédula de identidad la funcionaria que me atendía me preguntó si soy donante de órganos. Realizó mal la pregunta, porque es verdad yo no soy donante de órganos, pero si me hubiese preguntado: ¿Quisiera usted ser donante de órganos?, yo habría respondido que sí. Pero como mi cabecita loca no estaba en su sano juicio en ese momento respondí no. Esto me llevó a pensar que tal vez debí responder lo contrario, asi todos lo que me conocen podría tener en su conocimiento mi deseo de salvar una vida, aunque sea después de muerta. Pero no todo es tan triste, mi gemela malvada sabe de esto y ella es la encargada de hacerselo saber a todos mis familiares, por si algún día yo dejo de existir. Al menos se que me respetarán en esta desición, y no se comportarán como unos canallas ante una emergencia. Es así como todos en este estrecho país deberían pensar. Donar para dar vida, asi se evitarían tragedias como lo ocurrido al pequeño Felipe Cruzat. Espero algún día poder retribuir al mundo un pedacito de mi, donando vida, más que un simple órgano que para el "muerto" es inservible, pero para la persona que espera en una sala de hospital es crucial para seguir viviendo y seguir contibuyendo a la sociedad. De una vez por todas seamos verdaderos humanos y no simples seres que construyen casas, viajan en aviones, y se preocupan por lo que vestirán para la fiesta en sociedad. Somos algo más que eso, si somos evolución seamosla de verdad, nuestro cerebro permite que seamos más sensibles al dolor ajeno, porque eso nos diferencia de los animales, nuestro cerebro, entonces usémoslo con compasión hacia los demás, más allá de las creencias religiosas, algún día nuestras malas acciones se nos devolverán con doble carga, sólo entonces ahí nos daremos cuenta que no basta con dar una limosna, si no que acoger, sonreír, dar una palabra de aliento a quien nos pide ayuda es más gratificante que todo el oro del mundo, que en hoy en día ya no existe. 
Banda Chilena.Simplemente geniales. De esas que no se encuentran en cualquier lugar, de esas que han nacido para la grandeza.
Se le declaró en la costa,

